![]() |
Aparentemente exótica, deliberadamente marginal, la prosa de Francisco Carrillo en Keiko-San es, junto con Crónica de San Gabriel de Julio Ramón Ribeyro, uno de los pocos intentos en la literatura peruana de percibir la variedad de matices, las contradicciones y las mudanzas del alma femenina. Utilizando el género epistolar, la novela va desmenuzando la tenue telaraña del amor que se adelgaza hasta destruirse y convertirse "en polvo, en sombra, en nada.
(Nota aportada por Víctor Mazzi). |
|||